miércoles, 5 de mayo de 2010

FILOSOFÍA II - Nietzsche y Star Wars.

Ya llevamos unos cuantos meses intentando ver los paralelismos entre algunas ideas presentes en algunas películas y determinados conceptos de autores filosóficos de renombre.
Hoy le toca a Nietzsche y a la Trilogía de las Galaxias.

Friedrich Nietsche, filósofo alemán del XIX, es encuadrado dentro de la corriente del vitalismo.
El primer paralismo llega precisamente a la hora de definir las principales ideas de esta tendencia filosófica; y decimos "tendencia" porque difícilmente podríamos concebirla como una verdadera escuela. La ausencia de rigores y formalismos, tan propia de los protestantes pietistas, hace que Schopenhauer primero y Nietzsche después conciban al hombre como algo mucho más allá de lo definible.
El vitalismo tiene dos principales manifestaciones:
La primera, de carácter científico, cuyo principal portavoz es Hans Driesch, según la cuál el vitalismo es una reacción contra el mecanicismo materialista que propugna la reductibilidad de lo vivo a los procesos físico-químicos de la materia inerte. Postula la existencia necesaria de un principio vital ajeno a la materia que explica los complicados fenómenos del viviente.

¿No recuerda esto a algo?

La segunda manifestación vitalista es de carácter filosófico, y es la que propiamente se llama vitalismo o filosofía de la vida. A esta se debe que la filosofía consiguiese alejarse de las “intromisiones científicas” sobre todo de las físicas; precisamente por remarcar el carácter diferenciado de las realidades vitales no susceptibles de un tratamiento sólo matemático. También se debe al vitalismo la reacción contra el racionalismo exagerado que supuso el idealismo alemán posterior a Kant.

En su afán por definir al hombre en toda su complejidad, como nunca la filosofía occidental había hecho, Nietzsche habla de "tragedia" para definir la existencia del hombre. Pero por "tragedia" ha de entenderse el concepto original del teatro griego: conflicto. El hombre trágico de Nietzsche pasa una importante parte de su historia sin asumir ese conflicto, negando parte de lo que hay inherente en él...

Creyendo en referentes vacíos, se somete con metalidad sumisa a falsas autoridades...

Para Nietzsche esa parte inherente en él, olvidada, es lo dionisíaco, todo lo que hay de espontáneo en él... lo irracional, lo no mecánico...

Según el filósofo alemán, el fuego purificará lo racional permitiendo que resurja lo vital (la "historicidad positiva", según él). Cuando comienza a sentir la separación entre el racional y el vital se formula la pregunta ¿QUÉ ES EL HOMBRE?

Y según Nietzsche, el hombre, encuentra la salvación de su decadencia cuando asume su conflicto...

... y cuando, de la oscuridad del nihilismo, retorna a la vida, vuelve su vista definitivamente hacia ella y accede al estadio de Übermensch (superhombre), mucho más poderoso que antes...

Asumido está que todo es discutible...

1 comentario:

Psicologika dijo...

Chulisima la comparativa :)